(La Redacción)La lujuria y los deseos desenfrenados son expresiones comunes de la muchedumbre que aprovecha los dias de asueto de este fin de semana y dan riendas sueltas a sus apetitos carnales en lo que la iglesia tradicional llama "Semana Santa".
Más que una fecha para meditar, reflexionar sobre los asuntos espirituales, al margen de que las Sagradas Escrituras no llaman a celebrarla, muchos ciudadanos "peinan" las playas y los balnearios para el disfrute pleno de los que llaman "el encanto" de la vida.
Todo parece indicar que el sentido religioso tradicional ya ha perdido su brillo, aunque la iglesia papal insiste en su celebración, con actividades a todas luces paganas.

