Editorial
INDOTEL y la telefonía móvil
Se ha difundido en el país la idea de que el desarrollo dominicano descansa en una economía de servicios complementado por la recepción de remesas.Uno de los sectores de servicios más pujante y destacable ha sido el de las telecomunicaciones, señalado como uno de los sectores más dinámicos que sustenta la tasa de crecimiento de la economía.
Con frecuencia conocemos de las mismas telefónicas, sus grandes planes de inversión para la expansión y modernización continua del sector, que aseguran que la República Dominicana sea uno de los países latinoamericanos mejor comunicado.
Esta percepción positiva del rol efectivo de las telefónicas en el desarrollo nacional, señala que este sector, que nos conecta y comunica con el mundo entero, es uno de los motores sobre el cual descansa el progreso y la verdadera modernidad de la nación.
Sin embargo, hemos visto en la prensa nacional, con cierto asombro, denuncias públicas que hablan de las deficiencias de la telefonía móvil, relacionadas con la falta de señal, precios altos y larga espera en servicio al cliente, entre otras quejas.
Cuestionamiento de INDOTEL
Lo más extraño ha sido la posición pública del presidente de INDOTEL, doctor José Rafael Vargas, quien advirtió recientemente al país sobre la “degradación en la calidad del servicio de la telefonía móvil,” con motivo de la celebración de los 15 años de la llegada del servicio de Internet.
El doctor Vargas manifestó en la ocasión que la República Dominicana acusa un serio problema en la calidad de la red de los servicios móviles que amenaza la competitividad del país en su conjunto.
Se trata de una advertencia y de un dictamen que viniendo del mismo organismo encargado de regular y supervisar el sector de telecomunicaciones, debe merecer toda la atención de las telefónicas y del propio gobierno, el cual hasta ahora se ha mostrado más bien orgulloso de la inversión extranjera en general y en particular en este sector de la economía de servicio.
Llama la atención que sea en este momento que INDOTEL haga pública esta denuncia, que para muchos será sorpresiva porque la naturaleza y dimensiones del problema son desconocidas por la población.
Pero lo más importante, hecha la denuncia, ha de ser que el organismo oficial y el Gobierno profundicen, junto a las propias empresas telefónicas, sobre la situación y se determine con transparencia esta problemática, de modo que se tomen las medidas de lugar que permitan que el servicio de telefonía, siga siendo una actividad desarrollista y no devenga en otra barrera adicional que obstaculice la modernidad y el progreso.
¡Que se restablezca y predomine el buen entendimiento y el diálogo franco!.

