Nota: Reiteramos esta publicación por considerarlo de interés nacional.
Pasaron los comicios municipales y congresionales, quedan ahora los lamentos y las acusaciones, también el luto y el dolor por la violencia irracional.
Nadie hará variar ya los resultados de estas elecciones de medio término, cuyo proceso cívico fue de gran ejemplo para dominicanos y dominicanas.
Organismos internacionales presentes durante el proceso son testigos de primera fila del orden democrático exhibido.
Ante el panorama descrito queda pues, marchar hacia el trabajo y sin colores de partidos, integrarnos solidaridamente para un mejor futuro de nuestra nación.
Los resabios y sentimientos de la derrota sepultarlos, y las mieles del triunfo compartirlas, en humildad, porque en definitiva, somos todos una familia de hombres y mujeres laboriosos.
Pasaron los comicios municipales y congresionales, quedan ahora los lamentos y las acusaciones, también el luto y el dolor por la violencia irracional.
Nadie hará variar ya los resultados de estas elecciones de medio término, cuyo proceso cívico fue de gran ejemplo para dominicanos y dominicanas.
Organismos internacionales presentes durante el proceso son testigos de primera fila del orden democrático exhibido.
Ante el panorama descrito queda pues, marchar hacia el trabajo y sin colores de partidos, integrarnos solidaridamente para un mejor futuro de nuestra nación.
Los resabios y sentimientos de la derrota sepultarlos, y las mieles del triunfo compartirlas, en humildad, porque en definitiva, somos todos una familia de hombres y mujeres laboriosos.

