En la Junta Municipal Electoral y en las oficialías del Estado Civil de Santiago se hace difícil agilizar la obtención de algún tipo de documento en el período comprendido desde las doce a dos de la tarde, porque prácticamente el "grueso" del personal está en "su hora de almuerzo", lo que constituye un "cuello de botella" para los usuarios del servicio.Las quejas por la lentitud de los trámites son manifestadas por los parroquianos que diariamente acuden a dichas oficinas en busca de deteminados papeles oficiales que deben retirar para asuntos personales.
Pese a la reducción del personal, a ello se suma la poca atención que presten los empleados de servicios en dicho horario o cuando no, dedican el tiempo a "chechear" con sus compañeros de trabajo, mientras la gente espera impaciente ser correspondido.
Personas consultadas atribuyeron el malestar a la mala elección del personal de recursos humanos por parte de la Junta Central Electoral, porque en la mayoría de los casos la escogencia de produce por "amiguismo" o relación familiar. Y en otros casos, hasta por recomendaciones políticas.
Miles de personas acuden a diario a las oficialías del Estado Civil de Santiago, sede de la Junta Municipal Electoral, y allí se respira un ambiente de quejas permanentes y mal humor, aunque no de calor, porque los aires acondicionados mitigan las altas temperativas del momento.

