Los Gobiernos de América Latina y la OEA repudiaron mayoritariamente el ataque del Ejército israelí a una flotilla que intentaba enviar ayuda humanitaria a la Franja de Gazay reclamaron que se investigue lo ocurrido.
El asalto por parte de las fuerzas armadas israelíes a la llamada "Flotilla de la Libertad", formada por seis barcos en los que viajaban más de 750 personas, dejó entre 9 y 20 muertos, dependiendo de la fuente, y decenas de heridos.
El embajador adjunto de Israel ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Daniel Carmon, dijo este lunes en una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU que la flotilla quería romper el bloqueo marítimo contra Gaza, por lo que sus fines
no eran solo humanitarios, y acusó a sus miembros de atacar a los soldados, quienes, según dijo, respondieron en "defensa propia".
El Gobierno de EE.UU., al igual que el de Canadá, se abstuvo de condenar pero se manifestó "preocupado" e interesado en obtener mayor información por lo que calificó de "incidente" y "tragedia".

